jueves, 16 de enero de 2014

Vomiting


Cualquier cosa repetida un cierto número de veces
 se convierte en un placer. H.Laborit

    Si bien, en la literatura especializada se contempla únicamente como una variante de la anorexia o de la bulimia definiéndolo como bulimia nerviosa, desde la Terapia Breve Estratégica se considera que el síndrome del vómito o vomiting es por sí mismo un trastorno que hace referencia a aquellas personas que, ritualmente, consumen grandes cantidades de comida para justo después vomitarla. Todo ello no con el fin de adelgazar, sino con el objetivo de tener violentas sensaciones de placer. Y de este modo, pueden pasar días enteros comiendo y vomitando, su verdadera pasión: sólo viven para comer y vomitar.

     El vomiting, evolución tecnológica de las formas tradicionales de trastornos alimentarios, se trata de una especie de perversión basada en el placer de comer y vomitar, siendo en el fondo un ritual erótico. Se diferencia significativamente de las demás formas de trastorno alimentario basadas en la exigencia de estar delgados. Lo que es fuente de placer no es el hecho de comer, sino la secuencia ritual de comer y luego vomitar. Normalmente, se comienza a vomitar como solución para no engordar y poder seguir comiendo de manera desenfrenada. Pero tras un cierto periodo se descubre el placer del ritual comer-vomitar hasta que se vuelve demasiado atractivo, ya que un acto desagradable repetido un determinado número de veces se convierte en placer, pasando a ser esclavos de éste y considerándolo incluso como el mayor placer que han conocido en sus vidas.

     En resumen, es un trastorno que comienza por la exigencia de estar delgados, pero al repetirse, aunque se mantenga el placer por comer o se esté a salvo del riego de la anorexia, lleva a la formación de una auténtica forma de compulsión basada en el placer, que después de algún tiempo se extiende tanto en su vida cotidiana que le come terreno a cualquier otra actividad agradable. Y por lo tanto, es necesario una modalidad de tratamiento específica diferente a la de la anorexia y la bulimia.

     Existen tres tipos dentro del síndrome del vómito:

a) Transgresores inconscientes

     Si bien son esclavos del agradable ritual, todavía no han tomado conciencia de su esencia de perversa actividad erótica. La viven como una forma ambivalente de agradable tormento al que no logran renunciar. Es la forma de vomiting más minoritaria.

b) Transgresores conscientes y satisfechos

     En este caso, han llegado a una realización racional del problema como última fuente de placer. No suelen tener intención de interrumpirlo o cambiarlo. Su amente secreto es irrenunciable e insustituible. Manifiestan placer al hablar de él con quien comprende su perspectiva. El ritual es una especie de demonio seductor que los posee y les conduce al placer máximo. Lo viven como un estado auténtico de gracia y placer que hay que mantener. Las terapias basadas en el control o la represión fracasan o son contraproducentes ya que pueden incrementarlo.

c) Transgresores conscientes pero arrepentidos
   
    Tras años de patología han realizado una valoración de todo lo que han perdido y de lo que se están perdiendo por el ritual. Son plenamente conscientes de cómo funciona el problema pero sin la exaltación típica de los satisfechos. Declaran cuán placentero y embriagador es su ritual perverso, pero al mismo tiempo afirman que están dispuestas a hacer lo que sea para liberarse, ya que se dan cuenta de todo lo que las limita en su vida.

    Desde el Centro de Terapia Breve Sakina se opta por una intervención psicológica estratégica para este tipo de problemas que presenta unos resultados de éxito del 82% en los casos tratados.


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